Europe is not Lloret de Mar

SAL2_1698419a

Los burócratas de Bruselas no pueden entender cómo los europeos, y en especial los más jóvenes, se sienten cada vez más alejados de la idea de Europa, y creen que pagando un Erasmus esto se soluciona.

Lloret de Mar is Europe, obviamente, como lo es Calvià, Benidorm, Gandía, Salou o cualquiera de los municipios costeros que padecen las ofertas de turismo cutre que tanto atraen a los adolescentes (incluyo a los ya entrados en años) de nuestro países vecinos de la UE, básicamente británicos, holandeses y alemanes, acompañados de muchos de nuestros pavos autóctonos. No se nos enfanden los vecinos de la bella población de la Costa Brava catalana pero este título provocativo nos viene muy bien para reflexionar un poco sobre ésta Unión Europea que el pasado 9 de mayo celebró su día.

Y es que los burócratas de Bruselas no pueden entender cómo los europeos, y en especial los más jóvenes, se sienten cada vez más alejados de la idea de Europa, y creen que pagando un Erasmus esto se soluciona.

No vamos a entrar en lo que el actual formato de esta beca es en la práctica (ya lo hizo magistralmente Salvador Sostres), pero sí que nos atrevemos a plantear que la actual crisis de identidad que sufre la Unión Europea va sobre las ideas: o no las hay o no son buenas.

Unión Europea empieza a ser un oxímoron, y la crisis europea es la suma de las diferentes crisis de identidad que sufre cada uno de sus estados miembros. No es casual que las mayores se produzcan en los tres viejos grandes imperios: Francia, el Reino Unido y qué decir de esta nuestra querida España. Unos por sus problemas post coloniales a la hora de gestionar la inmigración, y el nuestro por la tensión centro-periferia, entre otras cosas.

Está visto que los europeos, continentales o no, no acabamos de ser muy eficientes gestionando la diversidad ni en nuestros propios estados ni mucho menos en la UE. Y no lo somos porque nos pasamos por el arco del triunfo el principio de subsidiariedad, y creemos que desde un despacho (antes con presuntos ilustrados y ahora ya ni eso) podemos redefinir la cultura y obviar la antropología a golpe de reglamento.

¿Escuchamos alguna vez hablar de Europa en nuestros medios de comunicación o en los foros de debate si no es para ver si el Banco Central Europeo sube o no los tipos de interés, se aprueba una nueva directiva, o -en el caso de los españoles- cuántos euros nos caerán gracias al nuevo plan de ayudas aprobado en Bruselas?

¿Cómo pueden pretender que se ame lo que no se conoce? Como mucho, lo que nos cuentan los historiadores oficiales es que, tras siglos de luchas franco-alemanas y después de la II Guerra Mundial, se llegó al Tratado de la CECA para evitar que un nuevo conflicto entre alemanes y franceses nos llevara a una nueva guerra mundial que ya sería probablemente la definitiva. Ahí empezó todo: un acuerdo económico que ha ido sumando estados hasta llegar a ese día en que nos las tuvimos con Rusia en Ucrania por esa soberbia de quien desprecia la historia y cree que los demás hacen lo mismo. Si la historia de España empezó un 6 de diciembre de 1978 con la Constitución, Europa se inició con la Declaración Schuman hace 65 años, pero sólo desde una mentalidad política gris se puede creer que tales efemérides puedan ser presentadas como enganche a una idea de proyecto común.

¿Qué hay de los principios que movieron a Schuman, Monnet, De Gasperi o Adennauer a fundar lo que hoy es la UE? Ellos sí conocían nuestra historia, participaban de unos valores comunes y obraron en consecuencia poniendo en marcha este gran proyecto que ha sido la Unión Europea. Pero parece que los dirigentes que han venido después han ido paulatinamente olvidando todo eso y dejando morir de éxito a la UE. Porque en Europa, como en España, sin amistad entre sus pueblos, sin el conocimiento de compartir algo común no podrá haber ningún proyecto de futuro. La unión y solidaridad económica, tan necesarias para el bienestar y la prosperidad de los ciudadanos, sólo pueden ser posibles si vienen precedidas por la cultural y esta debe venir de un nuevo autoreconocimiento. Y como no lo hacemos, así nos va.

Sólo si volvemos a conocer lo que nos es común podremos escapar del anquilosamiento burocrático, driblar al nihilismo y relativismo progre incapaz de dar respuesta a nuestro problemas, a la vez que vacunarnos contra los esencialismos de una llamada extrema derecha que se queda sola denunciando en voz alta los problemas que los otros callan, pero errando en las soluciones y haciendo peor el remedio que la enfermedad.

Europa es la herencia de una cultura judeocristiana que rompe con una concepción cíclica de la historia y que nos la presenta con un punto de partida y un fin: un destino con el que hay que cumplir; de la Grecia clásica que nos descubre a un cosmos ordenado y a un ser humano que se conoce y ordena su vida en relación con ese cosmos, viviendo según la naturaleza de las cosas. Somos hijos también de la Roma que llevó a la práctica con su derecho el establecimiento racional de la vida política bajo premisas de honor, fidelidad o piedad. Y, por supuesto, debemos mucho al cristianismo que dio vigor y energía a la razón porque la puso ordenada hacia el amor, nos habló de la dignidad de la persona y sintetizó todas esas tradiciones, además de custodiar en los monasterios toda la riqueza de ideas acumulada mientras la ocultaba de las manos de bárbaros y sarracenos.

Pero todo esto les debe parecer poca cosa a los que se llenan la boca de europeísmo y, entre reglamento y reglamento, no tienen otro reclamo con el que hacer atractiva a Europa más que por la vía de la subvención y del botellón.

Querida España y querida Europa, que no os dejan ser vosotras mismas.



Categorías:Sin categoría

Etiquetas:, , , , , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: