Cruyff, la pitada y la fábula del rey desnudo

Por fin apareció el “niño” que gritó que el Rey iba desnudo.

Johan Cruyff

Esto de la pitada al himno se ha convertido en la fábula del traje nuevo del emperador en versión moderna. Un acto lamentable, que revela una profunda miseria moral y que provoca un justificado sonrojo en cualquier persona decente.
Pero claro, como ése era el deseo de la tiranía nacionalista que tenemos que soportar en Cataluña (tiranía, sí, pues aunque un gobierno salga de las urnas, si no respeta las leyes, tal y como ocurre en Cataluña, se convierte en tiranía), empezaron a aparecer los aduladores del poder a reírle las gracias y a decir que esa indigna acción era algo magnífico, superlativo, el colmo de la libertad de expresión (¿se imaginan lo que pasaría si los abucheados fueran el himno catalán y el presidente de la Generalitat?), una especie de “Je suis Charlie” en versión carpetovetónica. El despliegue de aduladores, dispuestos a tragar con lo que sea e incluso a ponerse muy serios y recurrir a los derechos, la democracia… y lo que haga falta que suene bien a los oídos de quienes detentan el poder en Cataluña ha sido un moderno remedo de los ministros del rey desnudo alabando su buen gusto y el acierto de unos ropajes tan espléndidos.
Incluso la sonrisa-mueca de Mas en el Camp Nou rememoraba la cara complacida del rey desnudo a su paso por las calles de la ciudad.
Pero ya sabemos que el pobre rey desnudo es desenmascarado por un inocente niño que tiene la osadía de decir lo que todos, en su fuero interno, sabían, pero no se atrevían a decir: el rey está desnudo. Y en la fábula de la pitada este papel le ha tocado al inimitable Johan Cruyff, quien con esa cara de niño travieso que se gasta, ha dicho lo obvio: «Pitar el himno nacional es una desgracia absoluta y total, además de una falta de respeto. Considero que al que actúa de esta manera le falta un tornillo».
Cruyff hace ya tiempo que hace lo que viene en gana, pasando olímpicamente del qué dirán. Mito del barcelonismo, una especie de beatle del fútbol de los 70, está de vuelta de todo y le importan tres pepinos lo que piensen Artur Mas y su banda. Libre y provocador, ha soltado una bomba como quien se echa una siesta, sin aparente esfuerzo, y que llega además desde donde menos te lo esperas. Es lo que tienen los niños y las personas libres. Pueden ser en ocasiones molestos, pero los necesitamos para mantener un poco de esa cordura que antaño nos caracterizó a los catalanes y que los nacionalistas han convertido en un algo extraño.
Mi querida y desatornillada España
MQE


Categorías:Cataluña, España, Fútbol

Etiquetas:, , , ,

1 respuesta

  1. Bravo por Cruyff. Realmente estamos muy mal si alguien de fuera nos tiene que dar lecciones

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: