Carlos Esteban la clava respecto de la foto

Una voz diferente en medio del concierto de tópicos y llantos hipócritas

878004_NpAdvHover

Carlos Esteban ha tenido la valentía de poner por escrito lo que muchos pensábamos y nadie osaba afirmar en público. Todos hemos sentido un escalofrío ante la foto del pequeño Aylan Kurdi. Pero e

Esto es lo que ha escrito Esteban en La Gaceta:

“Y luego está lo del niño ahogado, foto de primera en El País, El Mundo, La Razón e incontables diarios más. Hubiera dado algo por no tener que comentarlo; por mucho que la critique, esta es mi profesión.

Un ferry que transportaba un grupo de refugiados sirios de Turquía a la isla griega de Kos naufragó ante las costas de Bodrum, muriendo ahogadas doce personas. Pero esa no es realmente la noticia. Tragedias así suceden continuamenten en el mundo. La noticia es la foto de uno de los ahogados, Aylan Kurdi, de tres años, vestido y tumbado boca abajo sobre la playa.

Por lo visto, yo soy el culpable. A lo que insinúan o declaran explícitamente los periodistas -no digamos, los espontáneos de las redes sociales- yo soy, como ciudadano de un país de la UE, responsable de la muerte del pequeño Aylan. Todos los mensajes parecen destinados a remover mi conciencia y que confiese mi culpa. ‘Una imagen que estremece la conciencia de Europa’, clama El País. ‘El naufragio de Europa’, gimotea su primer editorial, en un titular tan previsible que es el mismo usado por El Mundo para la noticia. ‘La imagen de un niño ahogado revuelve la conciencia de Europa’, en fin, titula La Razón.

La progresía, que lleva ya más de un siglo instándonos a deshacernos de la culpa individual, es entusiasta partidaria de la culpa colectiva. Me anima a que deje de sentirme culpable por el mal que realmente he cometido al tiempo que me exige que arrostre la culpa por los efectos presuntamente derivados de las omisiones de algún vago colectivo al que pertenezco y sobre el que mi influencia es infinitesimal, tendente a cero.

La conciencia que tiene que removerse, estremecerse y todo lo demás es, naturalmente, la de Europa. Somos la raza superior, el ombligo del mundo, los únicos verdaderos seres humanos del planeta y solo nosotros tenemos conciencia, solo nosotros podemos y debemos  responder de nuestros incontables pecados de palabra, obra y, sobre todo, omisión.

Los países árabes pueden dormir a pierna suelta, Turquía no tiene nada que ver en esto, Estados Unidos, Israel, Arabia Saudí: nope. La Unión Europea y punto.

Me van a perdonar, pero no me siento culpable. Revuelve las tripas la imagen, claro. Pero no soy el responsable de la tragedia, ni un poquito. Yo no he bombardeado Siria e Iraq, yo no mantengo un régimen islamista de terror, yo no he jaleado la Primavera Árabe con su falsísima ‘revolución Facebook’, yo no he entrado en Oriente Medio a sangre y fuego cambiando regímenes, yo no he fletado ese ferry, yo -como el rey Canuto de Inglaterra- no gobierno las olas del mar.

Ya sé que personajes tan ecuánimes como Elisa Beni quiere, según tuiteó ayer, convertir en una obligación moral escupir a la cara por la calle a quienes no reaccionen con histeria refleja a la foto y declaren abolidas las fronteras exteriores de la UE. Solo las de la UE. Pero no acabo de entender. Imaginemos que la utopía de todos estos santos de Twitter y prensa se hubiera hecho realidad la semana pasada, que se ordenara la formación de recibidores en la frontera, con mantas, alimentos y una sonrisa para dar la bienvenida hasta al último refugiado. ¿Qué hubiera cambiado? ¿Hubiera dejado de naufragar el barco? “Hay que garantizar que no vuelva a suceder algo así”, leía ayer, creo que en el sensacionalista Bild. ¿Somos ya dioses capaces de impedir todo naufragio, todo accidente?

Naturalmente, hasta el horror es altamente selectivo. Sé, de partida, qué imágenes espantosas no van a salir en las portadas, no van a provocar sesudas y solemnes reuniones de periodistas, como la que ayer mismo grabó y emitió El Mundo sobre el particular, que el nuevo periodismo parece consistir esencialmente hablar mucho de los periodistas. Todos sabemos los horrores que están vetados en primera y páginas interiores, todos aquellos que no se ajusten a la narrativa. Y eso es lo que me da tanto asco.”

IMG_5042



Categorías:Europa, Inmigración

Etiquetas:, , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: