El drama

¿Le parece a usted un drama la clase de religión?

clase-de-religion

A Luis Martínez, en su columna de El Mundo de ayer, sí. Para ser más exactos le parece un drama que la LOMCE (aunque debería añadir a la LODE -Felipe González- , la LOGSE – Felipe González- y la LOE – Zapatero-) permita que se financie, con cargo al erario público, la clase de religión en la escuela. Desde su punto de vista, miembros de la Iglesia Católica han realizado declaraciones más que discutibles y no parece razonable, según Luis Martínez, que una institución que acoge a tales miembros, con tales opiniones, se vea beneficiada con dinero público en el ámbito educativo.

Dejando al margen si Luis Martínez tiene o no tiene razón en cuanto a las declaraciones que cita y la opinión que algunas le merecen sorprende su razonamiento.

Según se desprende de su columna para Luis Martínez es intolerable que una institución como la Iglesia Católica reciba fondos del erario público para poder ofrecer clases de religión. Y es intolerable porque se trata de una institución que mantiene posturas o planteamientos respecto de la ideología de género, la inmigración o la violencia contra las mujeres inaceptables en su opinión. Por tanto, el poder público no debe financiar la propagación de esa ideas tan equivocadas.

Es el viejo argumento de los relativistas y los laicistas. Nadie tiene derecho a beneficiarse del erario público para propagar sus ideas, su fe, … estamos en una sociedad plural y no caben privilegios.

Ante este argumento caben algunas respuestas. ¿Es posible una educación neutra? Aquí algunos hablarán de que el papel de la escuela no es educar sino instruir y como la instrucción es adquisición de conocimientos y estos son neutros es posible instruir de forma neutral. A este respecto en MQE tenemos una primera objeción: ¿es neutro explicar que el orden que existen en el mundo ej: las órbitas planetarias, los ecosistemas, el cuerpo humano,… es fruto de azar? Para algunos como no se cita a Dios ya les parece que eso es neutralidad, sin embargo, es ateísmo y eso no es neutro. ¿Se puede estudiar la historia sin más como una sucesión de hecho y fechas? No, es necesario explicar esos hechos, sus causas, sus consecuencias,… ¿no implica eso necesariamente una visión del mundo? Por tanto, no es posible una instrucción neutra tal y como parecen defender los laicistas y relativistas.

Una segunda objeción a esta cuestión de la educación neutra, es que no es posible separar educación e instrucción. El papel de la escuela es educar, es decir, ayudar al niño a conocer la realidad, a respetarla, aprender a razonar, a convivir en sociedad, a descubrir el sentido de la vida y todo esto va muchos más allá de la mera instrucción. Educar exige una visión del mundo y del hombre, sin ella no se puede educar. Obviamente esta tarea corresponde principalmente a los padres, pero la escuela también juega un papel en ella, subordinado a los padres pero necesario.

Por tanto, si queremos ser coherentes no cabe hablar de educación neutra y, por tanto, si todo supone visiones “ideológicas” del hombre y del mundo, no parece razonable que la única prohibida sea la de la Iglesia Católica.

Pero Luis Martínez da un paso más. La clase de religión no debe ser financiada por el presupuesto porque ampara a personas u opiniones que son una desfachatez. Es decir, como no nos gusta lo que se enseña hay que expulsar la religión de la escuela pública. Esto supone un paso más, no se trata de exigir neutralidad (que ya hemos visto que es imposible) al sistema educativo sino de prohibir aquellas ideas o visiones con las que no se está de acuerdo.  Aquí surge una pregunta, ¿dónde queda la pluralidad? ¿dónde queda la libertad de lo padres para educar a sus hijos? ¿por qué esa libertad va a ser restringida en el ámbito público?. Esta exclusión que solicita Luis Martínez tendría sentido si la remitimos a algún concepto de Verdad y de Bien. En ese caso, y con prudencia, podría tener sentido limitar la transmisión de determinadas ideas nocivas para la convivencia social. Pero claro eso exige aceptar la exigencia de una Verdad objetiva, de un Bien objetivo, y el mundo moderno no está por esas.

Si no aceptamos una Verdad y Bien objetivos y que el hombre los puede conocer sólo nos queda lo que tenemos hoy, una dictadura del relativismo, que supone que son las mayorías las, que al margen de cualquier objetividad, deciden que es lo verdadero y lo bueno. Y eso, como vamos viendo en nuestra querida España, en todos los ámbitos, pero sobre todo en la educación, se acaba convirtiendo en un adoctrinamiento de masas por parte de la mayoría, con el añadido de la expulsión de todo lo que huela a Cristianismo. Y eso no lo queremos en MQE.

Por eso en MQE como defensores que somos de la libertad apostamos porque el Estado se retire del ámbito educativo (así evitaremos intentos de adoctrinamiento en la escuela pública), que devuelva a los padres el derecho a elegir la educación para sus hijos y que apoye la igualdad de oportunidades en el acceso a la educación. Y la mejor forma de hacer eso es el cheque escolar.

Así Luis Martínez no se tendrá que preocupar de cómo se gasta el dinero público, porque será cada padre el que decida como hacerlo y no creemos que Luis Martínez quiera decir a cada padre cómo debe hacerlo.

Mi querida y adoctrinada España.

IMG_5042



Categorías:Educación, Libertad, Sin categoría

Etiquetas:, , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: