Perspectivas para el 2018 (I)

Constancia.

La victoria es de los constantes. Para mejorar hay que ser constantes. La constancia es quizás una de las virtudes más difíciles, pero de las más necesarias  para avanzar.

Uno de los grandes retos que viene afrontando España en los últimos 50 años es la amenaza a su unidad. El proyecto de ruptura de España ha venido avanzando de forma inexorable en todo este tiempo. Como saben nuestros lectores es un proyecto con muchos actores: terroristas (ETA, Terra Illure) separatistas (catalanes, vascos, gallegos, …), populistas (Podemos, Compromís, En Marea,…) y buena parte de la izquierda española (PSC, parte del PSOE, …). En los últimos años la cabeza del proyecto la ha llevado el separatismo catalán. El gran desafío ha sido el intento de separar Cataluña de España.

Ante este desafío las instituciones públicas, poderes públicos (exceptuamos a la Corona) y partidos políticos con representación parlamentaria (excluimos de este grupo a Ciudadanos) apenas han reaccionado. Han dejado pasar el tiempo, han contemporizado, han intentado “comprar” a los separatistas en vez de enfrentarlos y cuando no ha quedado más remedio han hecho un paripé. Véase la no aplicación del artículo 155.

Sin embargo, ha habido movilización popular. En toda España y en especial en Cataluña los españoles han salido a la calle, haciendo suyo el compromiso de Felipe VI con los catalanes y la unidad de España. Esa movilización ha permitido en cierta medida parar el golpe. Pero el proceso continua. Los separatistas si algo han demostrado en la historia es constancia y mantienen el envite.

Por eso en 2018 es más necesario que nunca la constancia. La constancia de aquellos que creemos en la unidad de España, de aquellos que creemos que los españoles deben tener garantizados sus derechos y libertades en Cataluña.

Muchos españoles han hecho un gran esfuerzo. Ahora no podemos abandonar. Para muchos españoles, en especial en Cataluña, este esfuerzo no ha sido gratis. Muchos han sufrido amenazas, violencia, incomprensión, deterioro de relaciones, … Todo este coste y esfuerzo provoca que aparezca la tentación de tirar la toalla.

Ante la constancia y perseverancia de los que quieren romper España aparece la tentación del abandono. Es lógico y hasta comprensible. Pero no es asumible. Ya lo decía Burke “para que el mal triunfe sólo es necesario que los buenos no hagan nada”.

Por eso no podemos buscar , que seguro que las hay, razones para el abandono. Tenemos que seguir adelante. Tenemos que ser constantes. La sociedad española, con el Rey a la cabeza, ha despertado. España le necesita, Cataluña le necesita, los catalanes le necesitan. No podemos fallar, hay que ser constantes.

Tenemos que buscar razones para la perseverancia. Quizás el el ejemplo de los Tercios españoles, que no es más que reflejo del verdadero carácter español, nos sirva. Ellos tenían como divisa “Los Tercios no se rinden”. Nosotros tampoco.

Mi querida y constante España.



Categorías:Cataluña, España, Nacionalismo, Separatismos

Etiquetas:, , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: